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Los otros lobos

Fecha
5 de octubre de 2022
Lugar
Museo MAR, Mar del Plata, Argentina
Los otros lobos

Identidad, sonidos y convivencia entre especies

De lobos, lobas, identidades y contradicciones

Los otros lobos es un proyecto interdisciplinario que reflexiona sobre la figura del lobo marino (Otaria flavescens) en la cultura y la identidad marplatense. Sus sorprendentes facultades sonoras y sociales, así como sus prácticas territoriales, nos inspiran a imaginar nuevas alternativas para repensar los usos del sonido, el espacio y las relaciones interespecies entre la comunidad y estos fabulosos animales.

A raíz de una fuerte iconografía, la identidad local se encuentra visualmente afectada por el símbolo del lobo marino encarnado en la famosa escultura “Monumento al Lobo Marino” (1940), atribuida al artista argentino José Fioravanti. Así como sucede con las tradicionales lanchas amarillas del puerto —símbolos identitarios en vías de extinción—, los lobos marinos como animales reales son seres desconocidos, desplazados e incómodos. La fricción entre el lobo marino de piedra y el lobo que vive y respira es central en esta investigación, que creemos puede ayudarnos a detectar una lógica de adoración / desprecio característica de la cultura local.

La exhibición dialoga con ese contexto monumental —un ejemplar modelo, sano, de rasgos dominantes, en pose de poder y grandeza— que enmascara la diversidad etaria y física de la especie. Los otros lobos busca desencuadrar ese símbolo, acercándonos al lobo real y sus fascinantes cualidades evolutivas.

El proyecto se completa con una instalación sonora generada a partir de las vocalizaciones de las lobas de la colonia reproductiva de Isla de Lobos (frente a Punta del Este), Uruguay, conocidas como firmas acústicas.

Los desplazados

Los lobos vivían acá antes que nosotros. Mar del Plata, antes de ser Mar del Plata, era Lobería Grande, un territorio habitado por una importante colonia reproductiva de la especie. A partir de los primeros asentamientos humanos se comenzó a improvisar un tipo de convivencia entre ambas especies, no siempre muy amistosa: en 1895, una guía de bañistas promocionaba la zona asegurando que “aquí se hallarán diversiones espléndidas y hasta pueden pasar buenos ratos cazando lobos marinos” (Rodriguez, 1998). El lobo marino dejó la ciudad y se transformó en un monumento de piedra, replicado en souvenirs, envoltorios de alfajores, remeras y todo tipo de objetos.

Los símbolos forman percepciones. La animalización de las conductas induce a construir tipologías entre los individuos y teje un determinado sistema de valores en la sociedad. Pero las comunidades y los animales son más complejos. Gran parte de los desafíos que las sociedades contemporáneas enfrentan hoy tiene que ver con construir nuevas prácticas de convivencia entre humanos y animales. Baptiste Morizot define esta particular simbiosis como inteligencia ecológica:

“Es una inteligencia ecológica que hemos como olvidado en algún lado, desde el momento en el que pensamos el ambiente donante como Naturaleza, luego la naturaleza como materia, y nos encerramos detrás de nuestras puertas humanas, perdiendo el contacto con la gran política vital de la comunidad animal y vegetal.” (Morizot, 2020)

Por eso queremos mostrar los otros lobos, es decir, al lobo real: un lobo dinámico que rehúye las connotaciones de “supremacía”, “fuerza” y “virilidad” volcadas en el imaginario social a través del lobo-símbolo.

La muestra

Exhibimos 12 ilustraciones de 1,4 × 1,4 m intervenidas con diseño gráfico, que presentan a los lobos marinos de Mar del Plata bajo una iconografía que se distingue enfáticamente del lobo ejemplar simbólico de la escultura de 1940. Un repertorio de lobos y lobas diversos —descansando, cachorros, heridos por combates, en temporada de pesca— se exponen bajo la retórica visual con la que en general se presenta el lobo de piedra, acompañados por una breve leyenda con alguna característica particular de la especie.

La exhibición se completa con una instalación sonora generada por sonidos procesados y tomas de campo de las vocalizaciones de las lobas, las firmas acústicas. Reproducir esos sonidos es una manera de hacer presente a la otra punta de la especie, que por cuestiones de distribución poblacional no habita en Mar del Plata.

Firmas acústicas

Con este término denominamos a un sonido extremadamente característico que la loba marina enseña a su cría desde sus primeros días de vida y que sirve para que el pequeño la identifique. Aunque para el oído humano esos sonidos resultan indiferenciables, los cachorros aprenden a distinguirlo con altísima precisión, siendo ese enlace sonoro fundamental para el desarrollo de la especie.

Bibliografía e información relevante

Créditos

Facultad Regional Mar del Plata, Universidad Tecnológica Nacional. Decano: Fernando Scholtus. Vicedecano: Lucas Lani.